Contexto histórico
El Imperio maurya surgió en el norte de la India a finales del siglo IV a.C. y se convirtió en la primera gran estructura imperial del subcontinente.
Territorio y geografía
Su núcleo estuvo en el valle del Ganges y llegó a extenderse desde Afganistán y el noroeste hasta amplias zonas del centro y este de la India.
Sociedad
El imperio gobernó poblaciones diversas mediante autoridades locales integradas en una estructura estatal más amplia.
Política y poder
Chandragupta Maurya consolidó un Estado centralizado con capital en Pataliputra. Sus sucesores ampliaron y administraron un territorio muy extenso.
Economía
La agricultura, la fiscalidad, las ciudades y las rutas comerciales sostuvieron el poder imperial. La administración controlaba recursos y comunicaciones a gran escala.
Religión y creencias
Durante el reinado de Ashoka el budismo recibió un importante patrocinio estatal, aunque el imperio mantuvo una pluralidad de tradiciones religiosas.
Guerras y conflictos
La expansión maurya se produjo mediante conquistas. La guerra de Kalinga, bajo Ashoka, fue seguida por una política que enfatizó el dhamma y una menor dependencia de la conquista militar.
Cultura
Los edictos de Ashoka, grabados en rocas y pilares, constituyen una fuente excepcional para conocer la ideología y administración del imperio.
Legado y transición
El Imperio maurya estableció un precedente fundamental para la construcción de grandes estados en el subcontinente y contribuyó decisivamente a la expansión histórica del budismo.


