Contexto histórico
Los sasánidas derrocaron a los arsácidas en 224 y construyeron un estado persa centralizado que dominó Irán y Mesopotamia.
Territorio y geografía
Su territorio central comprendía Irán y Mesopotamia, pero el Estado ejerció influencia sobre el Cáucaso, Asia Central, el golfo Pérsico y regiones fronterizas de Arabia. En la guerra de 602–628 ocupó temporalmente amplias zonas del Imperio romano oriental antes de perderlas.
Cronología
El periodo sasánida abarca aproximadamente **224/226 — 651 d.C.**. La diferencia entre 224 y 226 responde a la forma de fechar la fundación de la dinastía y la consolidación del nuevo poder iranio.
Política y poder
El rey de reyes encabezaba una administración apoyada por una poderosa aristocracia y una estructura provincial.
Economía
La base económica incluía agricultura irrigada, producción rural, fiscalidad y comercio. Ctesifonte era un gran centro político y económico, mientras las rutas hacia el Cáucaso, Asia Central, India y el golfo Pérsico conectaban mercados y productores de distintas regiones.
Religión y creencias
El zoroastrismo ocupó una posición privilegiada y sus instituciones religiosas tuvieron gran influencia, aunque el imperio albergó también cristianos, judíos y otras comunidades.
Guerras y conflictos
Las guerras con Roma y Bizancio fueron recurrentes y agotaron progresivamente a ambos imperios. La guerra de 602-628 contra Heraclio fue especialmente destructiva.
Cultura
El arte cortesano, la arquitectura, la medicina y la tradición literaria sasánidas ejercieron influencia posterior en el mundo islámico.


