Contexto histórico

El Imperio sasánida, fundado en 224/226, fue el gran Estado iranio de la Antigüedad tardía y uno de los principales rivales de Roma y Constantinopla. Su historia abarca desde Ardashir I hasta la conquista árabe y la caída del Estado sasánida en 651.

Territorio y geografía

Su núcleo comprendía Irán y Mesopotamia, con fronteras variables hacia Armenia, el Cáucaso, Asia Central y Arabia. Durante la guerra con Bizancio de comienzos del siglo VII llegó a ocupar temporalmente Siria, Palestina y Egipto, aunque esas conquistas fueron efímeras.

Cronología

La cronología indicada para Imperio sasánida en la web es **224 — 651 d.C.**. Estas fechas deben leerse como aproximaciones cuando la evidencia o la periodización histórica no permite una precisión mayor.

Política y poder

El shahanshah encabezaba una monarquía centralizada apoyada en aristocracias regionales, administración cortesana y estructuras militares. Las relaciones con las grandes familias nobles, los gobernadores y las comunidades locales variaron entre reinados y fueron decisivas durante las crisis de los siglos VI y VII.

Economía

La agricultura irrigada de Mesopotamia, los sistemas productivos iranios, la fiscalidad y el comercio de larga distancia sostuvieron al Estado. Ctesifonte y otros centros conectaban las rutas entre el Mediterráneo, Asia Central, India y el golfo Pérsico; la circulación de seda, metales, especias y otros bienes dependía también de las relaciones con potencias vecinas.