Contexto histórico

El llamado Imperio galo fue una entidad política secesionista que controló temporalmente varias provincias occidentales durante la crisis del siglo III.

Territorio y geografía

Su núcleo comprendió Galia y, en ciertos momentos, Britania e Hispania septentrional.

Cronología

Se formó bajo Póstumo en 260 y fue reincorporado al Imperio romano por Aureliano en 274.

Política y poder

Sus gobernantes conservaron instituciones imperiales romanas, moneda y estructuras provinciales. No constituyó un Estado ajeno a Roma, sino una secesión dentro del Imperio.

Economía

La economía siguió utilizando redes fiscales, agrícolas, monetarias y comerciales romanas, adaptadas a las necesidades de un poder regional.