Contexto histórico
"Cananeos" designa a los habitantes de numerosas ciudades-estado del Levante meridional (la región histórica de Canaán, que comprendía aproximadamente el actual Israel, los territorios palestinos, Líbano y el sur de Siria) durante la Edad del Bronce, organizados políticamente de forma fragmentada en torno a ciudades como Hazor, Meguido, Jericó, Siquem o Gaza, sin llegar a formar nunca un Estado unificado.
Política y poder
Cada ciudad cananea funcionaba como una unidad política independiente gobernada por un rey local, a menudo bajo la influencia o el control nominal de Egipto durante buena parte del II milenio a.C., como muestran las cartas diplomáticas de Amarna (siglo XIV a.C.).
Religión y creencias
La religión cananea, conocida sobre todo a través de los textos de Ugarit, giraba en torno a un panteón encabezado por El y Baal, dios de la tormenta y la fertilidad, y tuvo una influencia profunda y documentada en la formación de la religión israelita posterior, tanto por continuidad como por contraste polémico.
Cultura
Los cananeos desarrollaron y difundieron sistemas de escritura alfabética que, transmitidos a través de los fenicios (considerados por muchos historiadores como cananeos costeros de época posterior), darían origen al alfabeto griego y, en última instancia, a los alfabetos occidentales modernos.
Legado y transición
La cultura cananea fue absorbida progresivamente por los israelitas y otros pueblos que se asentaron en la región a partir del siglo XII a.C., pero su legado lingüístico, religioso y comercial —especialmente a través de la posterior expansión fenicia— tuvo una influencia duradera en todo el Mediterráneo.


