Contexto histórico

Mesopotamia ("entre ríos") es la región regada por el Tigris y el Éufrates, en el actual Irak. A diferencia de Egipto, no fue una civilización única y continua, sino una sucesión y superposición de pueblos y estados: sumerios (creadores de las primeras ciudades-estado y de la escritura cuneiforme, c. 3300 a.C.), acadios (que con Sargón de Acad crearon hacia el 2334 a.C. uno de los primeros imperios de la historia), babilonios y asirios, entre otros.

Política y poder

El modelo político dominante durante el periodo sumerio fue la ciudad-estado independiente. Posteriormente, Sargón de Acad y, mucho después, los reyes babilonios y los emperadores asirios construyeron estructuras imperiales más centralizadas, con gobernadores provinciales, ejércitos permanentes y, en el caso asirio, una notable capacidad de control militar sobre territorios extensos.

Guerras y conflictos

El Imperio asirio, en su apogeo entre los siglos IX y VII a.C., se convirtió en una de las máquinas militares más eficaces y temidas de la Antigüedad. Su capital, Nínive, cayó en 612 a.C. ante una coalición de medos y babilonios, lo que dio paso al breve pero brillante Imperio neobabilónico de Nabucodonosor II, conquistado a su vez por los persas en 539 a.C.

Cultura

El Código de Hammurabi (c. 1750 a.C.) es uno de los códigos legales más antiguos conservados casi completos, y revela una sociedad con normas detalladas sobre propiedad, familia, comercio y responsabilidad penal, aplicadas de forma distinta según el estatus social del implicado. La Epopeya de Gilgamesh es considerada una de las primeras grandes obras literarias de la humanidad.

Ciencia y tecnología

Los mesopotámicos desarrollaron un sistema de numeración sexagesimal, del que conservamos herencia en la división de la hora en 60 minutos; avanzaron notablemente en astronomía, y perfeccionaron técnicas de irrigación mediante canales.