Contexto histórico
Las ciudades etruscas formaron una red de comunidades políticamente independientes, unidas por lengua, religión y vínculos culturales, pero sin un Estado etrusco único.
Territorio y geografía
Su núcleo se encontraba en Italia central, con conexiones hacia el valle del Po y Campania.
Cronología
Alcanzaron gran desarrollo durante los siglos VII–VI a.C. y fueron perdiendo autonomía ante Roma y otros vecinos desde el siglo V a.C.
Política y poder
Las ciudades estaban gobernadas por elites locales y, en algunas fases, por monarquías. La llamada liga etrusca tuvo sobre todo funciones religiosas y no equivalió a una federación política centralizada.
Economía
Agricultura, minería, metalurgia, cerámica y comercio mediterráneo fueron fundamentales.


