Contexto histórico
La Tercera República francesa impulsó desde la década de 1880 una nueva expansión colonial para recuperar prestigio internacional, competir con Gran Bretaña y Alemania y ampliar sus mercados y áreas de influencia.
Territorio y geografía
Francia construyó un gran imperio en África occidental y ecuatorial, Madagascar, el Magreb y el Sudeste Asiático. En Asia, la Indochina francesa agrupó Cochinchina, Annam, Tonkín, Camboya y Laos.
Cronología
1881: protectorado francés de Túnez. 1884–1885: Conferencia de Berlín. 1885: consolidación francesa en África occidental. 1887: creación de la Indochina francesa. 1896: conquista de Madagascar. 1898: crisis de Fashoda. 1912: protectorado francés de Marruecos.
Sociedad
La dominación colonial creó sociedades profundamente desiguales. Se desarrollaron élites locales educadas en instituciones francesas, pero también movimientos de resistencia y primeras corrientes nacionalistas.
Política y poder
La administración combinó colonias, protectorados y sistemas de gobierno indirecto o directo. La ciudadanía francesa plena quedó restringida y las poblaciones indígenas estuvieron sometidas a regímenes jurídicos diferenciados.
Economía
Las autoridades fomentaron plantaciones, minería, agricultura de exportación y construcción de ferrocarriles y puertos. La economía colonial estaba orientada en gran medida a las necesidades de la metrópoli y de las empresas francesas.
Guerras y conflictos
La expansión francesa provocó conflictos con poderes africanos y asiáticos y con otras potencias. Entre los episodios decisivos estuvieron la conquista de Madagascar, las campañas en África occidental y las tensiones franco-británicas de Fashoda en 1898.
Cultura
La política de asimilación y asociación difundió la lengua francesa y determinadas instituciones educativas, pero convivió con la imposición cultural y la subordinación de las culturas locales.
Personajes históricos
Jules Ferry fue uno de los principales defensores políticos de la expansión colonial. En el terreno imperial destacaron Pierre Savorgnan de Brazza y Hubert Lyautey.
Consecuencias
Francia se convirtió en una de las dos grandes potencias coloniales europeas, pero la expansión aumentó las rivalidades internacionales y generó estructuras coloniales que serían cuestionadas durante el siglo XX.
Legado y transición
El imperio dejó una amplia huella lingüística, administrativa y económica en África y Asia, junto con conflictos de memoria y procesos de descolonización posteriores.


