Contexto histórico
Tras 1815, las monarquías restauradas intentaron limitar el liberalismo y mantener el orden establecido en el Congreso de Viena. Sin embargo, sociedades secretas, oficiales, intelectuales y sectores urbanos continuaron defendiendo constituciones y soberanía nacional.
Desarrollo
La oleada comenzó en el área mediterránea. En España, el pronunciamiento de Rafael del Riego en 1820 obligó a Fernando VII a restablecer temporalmente la Constitución de 1812. También hubo movimientos en Portugal, Nápoles y Piamonte. En Grecia, la rebelión iniciada en 1821 dio lugar a una larga guerra de independencia frente al Imperio otomano.
Política y poder
Los movimientos defendían principalmente constituciones, representación política y límites al absolutismo. Las grandes potencias conservadoras intervinieron para contener algunos de estos procesos: en 1823 Francia envió los Cien Mil Hijos de San Luis para restaurar el absolutismo de Fernando VII en España.
Consecuencias
La mayoría de las revoluciones liberales de 1820 fueron derrotadas o limitadas, pero demostraron que la restauración no había eliminado las aspiraciones constitucionales. La independencia griega avanzó hasta ser reconocida internacionalmente en la década de 1830.
Legado y transición
La oleada de 1820 mostró la existencia de una oposición liberal organizada y preparó el terreno para las revoluciones de 1830 y 1848.


