Contexto histórico

Goryeo fue la dinastía que reunificó gran parte de la península coreana en 918 y gobernó hasta 1392. Su nombre dio origen al término moderno Corea.

Territorio y geografía

El Estado controló la mayor parte de la península coreana y mantuvo relaciones cambiantes con Liao, Jin, Song y posteriormente los mongoles.

Cronología

918: fundación de Goryeo por Wang Geon. 936: reunificación de la península. 1231–1259: invasiones mongolas. 1392: establecimiento de Joseon.

Sociedad

La aristocracia civil y militar ocupaba posiciones privilegiadas, mientras campesinos, artesanos y esclavos sostenían la producción. Los monasterios budistas también poseían importantes recursos.

Política y poder

Los reyes construyeron una administración centralizada inspirada parcialmente en modelos chinos, pero el poder de familias aristocráticas y militares fue muy importante. En el siglo XII una rebelión militar llevó a un prolongado predominio de generales.

Economía

La agricultura era la base económica y se complementaba con artesanía, minería y comercio marítimo. Los puertos conectaban Corea con China y Japón.

Religión y creencias

El budismo fue una institución central del Estado y de la cultura de Goryeo, aunque también coexistió con confucianismo, prácticas locales y posteriormente una creciente influencia neoconfuciana.

Cultura

Goryeo destacó por la cerámica celadón, la impresión de textos budistas y una sofisticada producción artística. La Tripitaka Koreana fue uno de sus grandes logros culturales.

Legado y transición

La dinastía dejó una tradición estatal y cultural que influyó decisivamente en la Corea posterior y consolidó el nombre por el que el país sería conocido en muchas lenguas.