Contexto histórico
La conquista musulmana de Sicilia comenzó en 827 desde Ifriqiya y fue un proceso prolongado frente a la resistencia bizantina. Palermo cayó en 831 y terminó convirtiéndose en el principal centro político de la isla.
Desarrollo
El territorio pasó de la autoridad aglabí a la fatimí y después a la dinastía kalbí. Los gobernantes controlaron gran parte de Sicilia, aunque las luchas internas facilitaron la posterior conquista normanda, iniciada en 1061 y completada en 1091.
Economía
La agricultura se transformó mediante regadíos y nuevos cultivos. Palermo fue un puerto conectado con el Magreb, Egipto, Italia y el Mediterráneo oriental; también prosperaron artesanía y mercados urbanos.
Cultura
Musulmanes, cristianos y judíos convivieron en una sociedad plural. El árabe tuvo gran importancia administrativa y cultural, mientras sobrevivieron tradiciones griegas y latinas.
Legado y transición
La Sicilia islámica dejó una huella duradera en la agricultura, administración, lengua y arquitectura de la posterior Sicilia normanda.


