Contexto histórico

Los selyúcidas fueron una dinastía de origen turco que conquistó grandes territorios de Irán, Irak y Oriente Próximo durante el siglo XI. Su expansión se apoyó en ejércitos de origen nómada integrados en estructuras políticas islámicas y persianizadas.

Desarrollo

Tugril Beg entró en Bagdad en 1055 y asumió la protección del califa abasí. Alp Arslan y Malik Shah ampliaron y consolidaron el imperio, mientras el visir Nizam al-Mulk organizó una administración eficaz. Tras 1092 las disputas sucesorias favorecieron la fragmentación.

Economía

La agricultura, la fiscalidad y el comercio caravanero sostenían el Estado. Las rutas entre Anatolia, Irán, Irak y Asia Central adquirieron gran importancia y ciudades como Isfahán prosperaron.

Cultura

Las madrasas Nizamiyya simbolizaron la expansión de instituciones educativas suníes. La cultura persa tuvo gran peso en la administración y literatura, mientras la arquitectura selyúcida dejó mezquitas, madrasas y caravasares.

Legado y transición

La expansión selyúcida alteró el equilibrio de Oriente Próximo, debilitó el control bizantino en Anatolia y preparó el surgimiento del Sultanato de Rum.