Contexto histórico

Los Estados cruzados fueron entidades políticas establecidas por participantes de la Primera Cruzada y sus sucesores en el Levante y el Mediterráneo oriental. Los principales fueron el Reino de Jerusalén, el Principado de Antioquía, el Condado de Trípoli y el Condado de Edesa.

Territorio y geografía

Controlaron territorios discontinuos de la costa levantina y algunas zonas interiores. Edesa cayó en 1144 y el resto de los principales Estados fue desapareciendo durante los siglos XII y XIII.

Política y poder

Sus gobernantes dependían de redes feudales y de alianzas con poderes locales y occidentales. Venecianos, genoveses y otros actores marítimos adquirieron importantes privilegios comerciales.

Economía

Agricultura, puertos, comercio mediterráneo y rentas territoriales sostuvieron sus economías. Los contactos con mercaderes italianos fueron especialmente importantes para los puertos.

Guerras y conflictos

Combatieron con dinastías musulmanas locales y con poderes como los zanguíes, ayubíes y mamelucos. La pérdida de Acre en 1291 acabó con la principal presencia política cruzada en Tierra Santa.

Legado y transición

Los Estados cruzados fueron espacios de contacto entre tradiciones latinas, griegas, armenias, siríacas y musulmanas, además de importantes nodos de las redes mediterráneas.