Contexto histórico

York, antigua Eboracum romana, se convirtió en un gran centro del poder escandinavo en Inglaterra desde 866. La ciudad fue conocida como Jórvik y quedó integrada en las redes comerciales del mundo vikingo.

Desarrollo

Los ejércitos del Gran Ejército Pagano conquistaron York y establecieron un reino que alternó el dominio de distintos líderes daneses y noruegos. La ciudad estuvo implicada en las luchas por la unificación de Inglaterra y fue recuperada definitivamente por el poder anglosajón en 954.

Economía

York fue un importante mercado y centro artesanal. Su posición sobre los ríos Ouse y Foss facilitaba el comercio con el mar del Norte y el interior de Inglaterra.

Cultura

Arqueología, monedas y restos de talleres muestran una población cosmopolita. Se produjeron objetos de metal, cuero, hueso y textiles destinados tanto al mercado local como a redes internacionales.

Legado y transición

Jórvik demuestra cómo la expansión vikinga produjo ciudades comerciales permanentes y no solo asentamientos militares.