Contexto histórico
Aquitania fue organizada como reino dentro del mundo carolingio para controlar el suroeste de la Galia. Su posición fronteriza frente a al-Ándalus y su distancia respecto a los principales centros francos hicieron importante su autonomía regional.
Desarrollo
Luis el Piadoso gobernó Aquitania antes de convertirse en emperador, y el territorio fue utilizado para asignar poder a miembros de la familia carolingia. Las disputas sucesorias del siglo IX afectaron directamente a la región y en 843 Aquitania quedó integrada en la partición imperial.
Economía
La economía era principalmente agrícola y ganadera. Los valles del Garona y otros ríos facilitaban comunicaciones, mientras ciudades como Burdeos mantenían vínculos comerciales con el Atlántico y el interior.
Cultura
Monasterios y obispados conservaron la cultura latina y organizaron la vida religiosa. La influencia carolingia se manifestó en liturgia, escritura y administración eclesiástica.
Legado y transición
Aquitania muestra cómo el Imperio carolingio utilizó reinos subordinados para administrar territorios extensos y cómo esas estructuras regionales sobrevivieron a la fragmentación del imperio.


