Contexto histórico

Las colonias inglesas de Norteamérica se desarrollaron principalmente en la costa atlántica desde comienzos del siglo XVII, con modelos de poblamiento, explotación económica y organización política diferentes según la colonia.

Territorio y geografía

Las Trece Colonias se extendían desde Nueva Inglaterra hasta las colonias del sur. La expansión hacia el interior se produjo a costa de territorios indígenas y mediante conflictos y tratados.

Cronología

1607: Jamestown. 1620: Plymouth. 1681: Pensilvania. Siglo XVIII: crecimiento económico y demográfico. 1775–1783: Guerra de Independencia estadounidense.

Sociedad

La sociedad colonial incluía colonos europeos, pueblos indígenas, personas africanas esclavizadas y libres y poblaciones mestizas. La esclavitud fue especialmente importante en las colonias del sur.

Política y poder

Las colonias tenían asambleas locales y distintos grados de autonomía, aunque estaban subordinadas a la Corona y al Parlamento británico.

Economía

Nueva Inglaterra combinó comercio, pesca y construcción naval; las colonias centrales desarrollaron agricultura y comercio; en el sur prosperaron plantaciones de tabaco, arroz e índigo basadas en gran medida en trabajo esclavizado.

Religión y creencias

Las colonias acogieron distintas tradiciones protestantes y desarrollaron experiencias de pluralismo religioso, aunque también existieron conflictos y exclusiones.

Guerras y conflictos

Las colonias participaron en las guerras anglo-francesas de Norteamérica y en conflictos con pueblos indígenas. La tensión con Londres desembocó finalmente en la Revolución estadounidense.

Legado y transición

Las Trece Colonias constituyeron la base territorial y política de los Estados Unidos, cuya independencia alteró el equilibrio atlántico y tuvo repercusiones internacionales.