Contexto histórico

La Monarquía Hispánica desarrolló desde finales del siglo XV una expansión territorial sin precedentes en el Atlántico y posteriormente en Asia y el Pacífico.

Territorio y geografía

Incluyó grandes territorios americanos, posesiones europeas, enclaves africanos y Filipinas. La organización se realizó mediante virreinatos, capitanías, audiencias y otras instituciones.

Sociedad

Las sociedades imperiales fueron profundamente jerarquizadas y multiculturales, con poblaciones indígenas, europeas, africanas y mestizas. La esclavitud tuvo un papel importante en varias regiones.

Política y poder

Fue una monarquía compuesta: distintos territorios conservaron leyes e instituciones propias bajo una misma dinastía. En América se desarrolló una administración colonial cada vez más compleja.

Economía

La agricultura, minería de plata, comercio transatlántico y fiscalidad imperial fueron fundamentales. La plata americana conectó de forma especialmente intensa América, Europa y Asia.

Guerras y conflictos

España participó en las guerras italianas, conflictos con Francia, guerras de religión, rivalidad con el Imperio otomano y enfrentamientos marítimos con Inglaterra y las Provincias Unidas.

Cultura

Universidades, imprentas, misiones, literatura, pintura y arquitectura se expandieron por Europa y América, produciendo una cultura hispánica y americana muy diversa.

Legado y transición

El imperio dejó una huella duradera en las lenguas, religiones, instituciones y culturas de América y Filipinas, así como en la historia política europea.