Contexto histórico
La expansión rusa fue gradual y comenzó antes de la proclamación del imperio en 1721. La conquista de Siberia y la consolidación del poder de los zares convirtieron a Rusia en una potencia continental.
Territorio y geografía
Rusia se extendió desde Europa oriental hasta el Pacífico y posteriormente avanzó hacia el Cáucaso y Asia Central.
Sociedad
La servidumbre condicionó profundamente la sociedad rusa hasta su abolición en 1861. El imperio integró numerosas poblaciones no rusas.
Política y poder
La monarquía zarista concentró un poder considerable y desarrolló una administración imperial para gobernar territorios y pueblos muy diversos.
Economía
Agricultura, servidumbre, extracción de recursos, comercio y explotación de las regiones siberianas sostuvieron la expansión.
Guerras y conflictos
Rusia combatió contra Suecia, el Imperio otomano, Polonia-Lituania y otras potencias y participó en el equilibrio europeo del siglo XVIII.
Cultura
San Petersburgo se convirtió en un centro político y cultural y las reformas de Pedro I impulsaron una fuerte occidentalización de las élites.
Legado y transición
El Imperio ruso se convirtió en una de las grandes potencias continentales y su expansión creó una estructura política que continuó transformándose hasta 1917.


