Contexto histórico
Tokugawa Ieyasu estableció el shogunato en 1603 después de las guerras civiles del periodo Sengoku. El sistema mantuvo una paz interna relativa durante más de dos siglos.
Territorio y geografía
El archipiélago japonés estuvo organizado en dominios gobernados por daimios bajo la autoridad superior del shogunato.
Cronología
1600: victoria de Tokugawa Ieyasu en Sekigahara. 1603: establecimiento del shogunato Tokugawa. 1630s: restricciones crecientes al cristianismo y al comercio exterior. Siglo XVIII: expansión de la cultura urbana y de los estudios rangaku. 1853: llegada de la escuadra de Matthew Perry. 1867–1868: caída del shogunato y Restauración Meiji.
Sociedad
Samuráis, campesinos, artesanos y comerciantes ocupaban posiciones diferenciadas, aunque el crecimiento económico hizo más complejas las relaciones sociales.
Política y poder
El bakuhan combinó el gobierno central del shogun con la autonomía regulada de los dominios. El sistema sankin-kotai obligó a los daimios a mantener una presencia periódica en Edo.
Economía
La producción agrícola, los mercados, el comercio interno y el crecimiento de Edo, Osaka y Kioto impulsaron una economía urbana dinámica.
Religión y creencias
Sintoísmo, budismo y confucianismo convivieron con distintas funciones. El cristianismo fue perseguido y restringido durante la consolidación del shogunato.
Guerras y conflictos
El periodo se caracterizó por una larga paz interna después de las guerras civiles del siglo XVI. Hubo conflictos y tensiones en las fronteras y relaciones militares con Corea, pero la principal característica política del periodo fue la estabilidad interna y la ausencia de grandes guerras civiles.
Cultura
Kabuki, ukiyo-e, literatura, poesía y educación urbana alcanzaron gran desarrollo. El contacto con Europa continuó de forma limitada a través de Nagasaki.
Legado y transición
La estabilidad Tokugawa creó condiciones para importantes transformaciones económicas y culturales que facilitaron la posterior modernización del Japón Meiji.


