Contexto histórico

Durante los siglos XVI y primera mitad del XVII, numerosos territorios europeos experimentaron una elevación prolongada de los precios. El fenómeno se desarrolló en un contexto de crecimiento demográfico, expansión de la demanda y transformación de los circuitos monetarios.

Cronología

Siglo XVI: aceleración de la subida de precios en buena parte de Europa. Finales del siglo XVI y primera mitad del XVII: persistencia del proceso con diferencias regionales.

Sociedad

La inflación afectó de forma desigual a los grupos sociales: quienes vivían de ingresos fijos podían perder poder adquisitivo, mientras determinados comerciantes, productores y propietarios podían adaptarse mejor al aumento de precios.

Economía

La llegada de grandes cantidades de plata americana aumentó la oferta monetaria, mientras el crecimiento de la población presionó sobre la producción de alimentos y otros bienes. El aumento de precios no fue idéntico en todos los lugares ni tuvo una sola causa.

Consecuencias

La revolución de los precios modificó relaciones económicas, salarios y rentas y constituye uno de los grandes fenómenos monetarios de la economía europea moderna.