Contexto histórico
La Edad del Bronce se caracteriza por la expansión de la metalurgia del bronce y por el crecimiento de redes comerciales y sociedades complejas en numerosas regiones. No comenzó ni terminó al mismo tiempo en todo el mundo. En el Mediterráneo oriental y Oriente Próximo estuvo estrechamente relacionada con palacios, ciudades y Estados; en otras zonas existieron comunidades de menor escala.
Territorio y geografía
Durante el II milenio a. C. redes de intercambio conectaron Anatolia, Levante, Mesopotamia, Egipto, el Egeo, Chipre y otras regiones. El estaño y el cobre podían recorrer grandes distancias antes de convertirse en bronce.
También se desarrollaron centros complejos en Europa, Asia central, China y el sur de Asia, con trayectorias propias.
Cronología
III–II milenios a. C.: expansión de tecnologías del bronce en distintas regiones. c. 2000–1600 a. C.: crecimiento de sociedades palaciales en el Egeo y Mediterráneo oriental. c. 1600–1200 a. C.: apogeo de varios sistemas estatales del Mediterráneo oriental. c. 1200 a. C.: crisis de numerosas redes del Mediterráneo oriental, aunque la transformación fue regional y no una única catástrofe.
Sociedad
Las sociedades del Bronce podían estar fuertemente jerarquizadas. Palacios y centros urbanos concentraban almacenes, talleres, instituciones religiosas y administración.
Junto a élites políticas y religiosas existían campesinos, artesanos, comerciantes, soldados y trabajadores dependientes.
Economía
La agricultura de cereal, ganadería y sistemas de regadío sostenían a poblaciones urbanas y palaciales. El comercio a larga distancia proporcionaba metales, madera, textiles, cerámica, piedras preciosas y otros bienes.
Los palacios podían redistribuir recursos y registrar entregas mediante sistemas administrativos.
Religión y creencias
La religión estaba integrada en la organización política y económica de muchas sociedades. Templos y santuarios gestionaban tierras, trabajadores y ofrendas, mientras reyes y élites podían legitimarse mediante vínculos con divinidades.
Las prácticas concretas fueron muy variadas entre Egipto, Mesopotamia, el Egeo, Europa y Asia.
Vida cotidiana
La vida cotidiana dependía de la agricultura y de los ciclos de cosecha, pero en las ciudades existían oficios especializados y mercados. Las viviendas variaban desde casas campesinas hasta complejos palaciales.
La dieta, la vestimenta y el acceso a objetos importados reflejaban las diferencias sociales y regionales.
Cultura
La arquitectura monumental, la cerámica, la joyería, la escultura y la pintura alcanzaron gran desarrollo. En el Mediterráneo oriental aparecieron sistemas de escritura administrativos, como la escritura cuneiforme y, en el mundo micénico, el Lineal B.
Ciencia y tecnología
La fabricación de bronce permitió producir armas, herramientas y objetos de prestigio. La navegación y la construcción naval sostuvieron intercambios marítimos de larga distancia.
La administración desarrolló sistemas de contabilidad y escritura, mientras la astronomía y la medición del tiempo se integraron en calendarios y prácticas religiosas.
Legado y transición
La Edad del Bronce consolidó redes económicas interregionales, urbanización, burocracias, escritura administrativa y Estados territoriales en algunas regiones. Sus transformaciones prepararon el mundo político y económico del primer milenio a. C.


