Contexto histórico
El Paleolítico es una denominación arqueológica para una larga etapa caracterizada, entre otros rasgos, por el predominio de tecnologías de piedra tallada y economías basadas en gran medida en la explotación de recursos silvestres. El término abarca mucho más que la historia de Homo sapiens y se utiliza para tradiciones tecnológicas de distintos homininos durante millones de años. Para las páginas centradas en nuestra especie se toma como referencia su aparición hace unos 300.000 años, sin confundir ese límite editorial con el comienzo del Paleolítico arqueológico.
Su duración no fue homogénea: las industrias líticas, las estrategias de subsistencia y las formas de asentamiento cambiaron de manera importante entre el Paleolítico inferior, medio y superior.
Territorio y geografía
Los grupos paleolíticos ocuparon ambientes muy diversos: sabanas africanas, bosques europeos y asiáticos, estepas, costas y regiones árticas. La expansión de Homo sapiens llevó a nuestra especie a Australia y posteriormente a América, mientras las fluctuaciones climáticas modificaban las áreas habitables.
La movilidad permitía aprovechar recursos estacionales y responder a cambios ambientales. En algunos lugares las costas y los grandes ríos fueron corredores especialmente importantes, aunque una parte de la evidencia costera ha quedado sumergida por la subida del nivel del mar posterior a la glaciación.
Cronología
c. 300.000 años atrás: primeros fósiles conocidos de Homo sapiens. Hace más de 100.000 años: diversas dispersiones fuera de África, algunas de las cuales no contribuyeron de forma importante a las poblaciones no africanas actuales. Hace unos 65.000 años: presencia humana en Australia según la evidencia arqueológica ampliamente aceptada. Hace unos 26.500–19.000 años: Último Máximo Glacial. Hace unos 11.700 años: comienzo del Holoceno. La transición a economías productoras ocurrió en momentos diferentes según la región.
Sociedad
La movilidad favorecía grupos relativamente reducidos, aunque podían reunirse temporalmente comunidades mayores en lugares con recursos abundantes. La cooperación en la obtención de alimentos, cuidado de niños, fabricación de herramientas y defensa del grupo era esencial.
Las evidencias disponibles no permiten describir todas las sociedades paleolíticas como estrictamente igualitarias. Sí indican, sin embargo, que la acumulación de riqueza material estaba limitada por la movilidad en muchos contextos, mientras que el prestigio, la edad, las habilidades o las relaciones sociales podían generar diferencias.
Economía
La economía se basaba en una combinación flexible de recursos silvestres. La importancia relativa de carne, pescado, marisco, frutos, semillas y tubérculos dependía del ecosistema y de la estación. La caza de grandes mamíferos fue importante en algunas regiones, pero no define por sí sola la dieta paleolítica.
La conservación de alimentos, el transporte de materias primas y el intercambio de objetos permitieron aprovechar recursos alejados del lugar de residencia.
Religión y creencias
Los enterramientos deliberados y determinados ajuares indican comportamientos simbólicos relacionados con la muerte, aunque su significado exacto es desconocido. Las interpretaciones que hablan de chamanismo, cultos a la fertilidad o rituales de caza son hipótesis y no hechos demostrados.
El arte rupestre y los objetos simbólicos muestran que las sociedades paleolíticas atribuían significado social a imágenes, materiales y lugares.
Vida cotidiana
La vida cotidiana combinaba desplazamientos, preparación de alimentos, fabricación de herramientas, búsqueda de materias primas y cuidado de los miembros del grupo. Las viviendas podían ser refugios naturales, campamentos al aire libre o estructuras construidas con madera, pieles y otros materiales perecederos.
La vestimenta y el uso de pieles y fibras permitieron ocupar climas fríos. El aprendizaje de habilidades comenzaba desde la infancia y se transmitía mediante observación y práctica.
Cultura
El Paleolítico superior produjo algunas de las expresiones artísticas más antiguas conservadas: pinturas, grabados y esculturas de animales y figuras humanas, adornos personales y objetos decorados. Las cuevas de Chauvet, Altamira y Lascaux son ejemplos famosos de una tradición mucho más amplia.
La música también está documentada por instrumentos de hueso, y la ornamentación corporal demuestra el uso de símbolos de identidad y pertenencia.
Ciencia y tecnología
Las industrias de piedra evolucionaron desde herramientas relativamente simples hasta hojas, raspadores, puntas y útiles especializados. Se utilizaron además hueso, asta, madera y fibras, aunque estos materiales se conservan peor.
El fuego permitió cocinar, calentarse, iluminar espacios y modificar materiales. También se desarrollaron armas compuestas, agujas para prendas y tecnologías de pesca y transporte que ampliaron los ambientes explotados por los humanos.
Legado y transición
El Paleolítico estableció muchas de las capacidades que caracterizarían a Homo sapiens: cooperación a gran escala dentro de comunidades, transmisión cultural acumulativa, tecnologías complejas, movilidad planetaria y producción de símbolos. Sus transformaciones prepararon el terreno para la posterior diversificación de formas de asentamiento y subsistencia.


