Contexto histórico

La civilización del valle del Indo (c. 2600-1900 a.C.), con centros urbanos como Harappa y Mohenjo-Daro, fue una de las primeras civilizaciones urbanas del mundo, notable por su planificación urbanística y sus sistemas de saneamiento, aunque su escritura no ha sido descifrada por completo y buena parte de su organización política sigue siendo objeto de conjetura arqueológica. Tras su declive, cuyas causas exactas —cambios climáticos, alteraciones fluviales— siguen debatiéndose, el subcontinente indio vivió el periodo védico, con la composición de los textos sagrados más antiguos del hinduismo, los Vedas. Hacia el siglo VI a.C. surgieron el budismo, fundado por Siddhartha Gautama (Buda), y el jainismo, en un contexto de intensa efervescencia filosófica y religiosa.

Política y poder

El Imperio Maurya (c. 322-185 a.C.), fundado por Chandragupta Maurya y que alcanzó su máxima extensión bajo Ashoka, unificó buena parte del subcontinente indio. Ashoka, tras una sangrienta campaña militar en Kalinga, se convirtió al budismo y promovió políticas de tolerancia religiosa y no violencia documentadas en sus célebres edictos grabados en piedra por todo el imperio. Siglos después, el Imperio Gupta (c. 320-550 d.C.) es considerado por muchos historiadores una "edad de oro" cultural y científica de la India antigua.

Religión y creencias

El hinduismo se desarrolló a lo largo de este largo periodo desde las tradiciones védicas hasta una religión con un panteón amplio, textos como los Vedas, los Upanishads y el Bhagavad Gita, y conceptos centrales como el dharma, el karma y el ciclo de reencarnaciones (samsara). El budismo, surgido como una corriente reformista dentro del contexto religioso indio, se extendió posteriormente por buena parte de Asia oriental y sudoriental.

Cultura

La literatura sánscrita clásica, con obras como los grandes poemas épicos Mahabharata y Ramayana, y un desarrollo artístico y arquitectónico —esculturas budistas, templos hindúes excavados en roca como los de Ajanta— constituyen un legado cultural de enorme riqueza e influencia en toda Asia.

Ciencia y tecnología

La India antigua realizó aportaciones científicas de enorme influencia posterior, entre ellas el desarrollo progresivo de la numeración decimal posicional. El tratamiento explícito del cero como número aparece en la obra de Brahmagupta, compuesta en 628 d.C., ya después del periodo Gupta. Matemáticos y astrónomos como Aryabhata y Brahmagupta realizaron avances importantes en astronomía, cálculo y álgebra que posteriormente circularon hacia el mundo islámico y, siglos después, hacia Europa.