Contexto histórico
La civilización china antigua se desarrolló en torno a los valles de los ríos Amarillo y, más tarde, Yangtsé. La dinastía Shang (c. 1600-1046 a.C.) es la primera de la que existe evidencia escrita directa, gracias a los llamados "huesos oraculares", inscripciones adivinatorias sobre caparazones de tortuga y huesos de animales. Tras un largo periodo de fragmentación política conocido como los "Reinos Combatientes", el rey Ying Zheng, del estado de Qin, unificó China en el 221 a.C. y se proclamó primer emperador con el nombre de Qin Shi Huang, iniciando el sistema imperial que, con interrupciones, definiría la política china durante más de dos mil años.
Territorio y geografía
Las primeras grandes formaciones políticas de China se desarrollaron principalmente en las cuencas del río Amarillo y, posteriormente, del Yangtsé y otras regiones del este asiático.
Cronología
La cronología indicada para China Antigua en la web es **c. 1600 a.C. — 220 d.C. (aprox., desde la dinastía Shang hasta el fin de la dinastía Han)**. Estas fechas deben leerse como aproximaciones cuando la evidencia o la periodización histórica no permite una precisión mayor.
Política y poder
Qin Shi Huang impuso una administración centralizada y estandarizó la escritura, la moneda y las unidades de medida en todo su imperio, aunque su gobierno también fue recordado por su dureza, incluyendo trabajos forzados masivos como la construcción de tramos iniciales de lo que después sería la Gran Muralla. Tras la breve dinastía Qin, la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) consolidó y expandió el imperio. El confucianismo adquirió una posición privilegiada en la educación y la ideología del Estado, aunque el sistema de exámenes burocráticos que después caracterizaría a China se desarrolló de forma mucho más plena en periodos posteriores.
Economía
China antigua desarrolló una economía agrícola muy productiva, especialmente en el cultivo del arroz en el sur, y se convirtió en un extremo fundamental de la llamada Ruta de la Seda, la red de rutas comerciales que conectaba China con Asia central, Persia y, en última instancia, el Mediterráneo, por la que circulaban seda, especias y también ideas y tecnologías.
Religión y creencias
Durante este periodo se consolidaron las tres grandes corrientes de pensamiento que marcarían la civilización china: el confucianismo, centrado en la ética social, la piedad filial y el buen gobierno, formulado por Confucio (c. 551-479 a.C.); el taoísmo, atribuido tradicionalmente a Laozi, centrado en la armonía con el curso natural de las cosas (el Tao); y, más tarde, la llegada del budismo desde la India a través de las rutas comerciales de Asia central.
Ciencia y tecnología
Entre las aportaciones tecnológicas de la China antigua se cuentan formas tempranas de fabricación de papel documentadas durante la dinastía Han, la ballesta y avances en metalurgia del hierro. La tradición china desarrolló posteriormente la brújula magnética y la pólvora, por lo que estas últimas pertenecen a periodos posteriores y no deben atribuirse sin matices a la China de la Antigüedad.


