Contexto histórico
La Babilonia antigua alcanzó su mayor poder durante el reinado de Hammurabi, en el siglo XVIII a.C. La ciudad pasó de ser un centro regional a convertirse en la capital de un reino que integró gran parte de Mesopotamia.
Territorio y geografía
El reino babilónico controló el centro y sur de Mesopotamia en su momento de máxima expansión. Su posición sobre el Éufrates favorecía las comunicaciones y el comercio, mientras que el dominio de los sistemas de irrigación era esencial para la agricultura.
Cronología
La dinastía amorrea se consolidó a comienzos del II milenio a.C. Hammurabi reinó aproximadamente entre 1792 y 1750 a.C. y expandió el reino mediante una combinación de diplomacia y guerra. Tras su muerte comenzó un largo proceso de debilitamiento que culminó con la conquista hitita de Babilonia hacia 1595 a.C.
Desarrollo
El llamado Código de Hammurabi es una recopilación de decisiones y principios legales que refleja la ideología de la justicia real. Sus penas variaban según el delito y el estatus social, por lo que no debe interpretarse como un código moderno de aplicación uniforme.
Sociedad
La sociedad distinguía entre personas libres con distintos niveles de estatus, dependientes y esclavos. La familia, la propiedad, las deudas y las obligaciones laborales estaban reguladas por normas y contratos que conocemos gracias a las tablillas cuneiformes.
Política y poder
Hammurabi reforzó la autoridad real, reorganizó territorios conquistados y mantuvo una administración provincial. La monarquía combinaba tradiciones locales con una concepción más amplia del poder territorial.
Economía
La agricultura de regadío seguía siendo la base económica. Babilonia participaba en redes comerciales que conectaban Mesopotamia con Anatolia, el Levante y el Golfo Pérsico. El Estado intervenía en impuestos, justicia, obras hidráulicas y distribución de recursos.
Religión y creencias
Marduk se convirtió progresivamente en la principal divinidad de Babilonia. Los templos desempeñaban funciones religiosas y económicas, y los rituales reales vinculaban el orden político con el orden cósmico.
Cultura
Babilonia fue un importante centro de tradición literaria y escolar. Los escribas copiaban textos religiosos, legales, matemáticos y literarios en lengua acadia mediante escritura cuneiforme.
Legado y transición
La fama de Hammurabi y de sus leyes convirtió a Babilonia en uno de los nombres más reconocibles de la Antigüedad. La documentación babilónica también constituye una fuente esencial para comprender la vida económica, jurídica y religiosa de Mesopotamia.


