Contexto histórico
La Tercera Dinastía de Ur, también llamada Ur III, dominó buena parte de Mesopotamia entre aproximadamente 2112 y 2004 a.C. Tras la caída del Imperio acadio y décadas de fragmentación, sus reyes construyeron uno de los estados burocráticos mejor documentados de la Antigüedad.
Territorio y geografía
El centro del reino estaba en el sur de Mesopotamia, con Ur como capital. Su influencia se extendió por amplias zonas del país sumerio y llegó a regiones periféricas mediante expediciones, tributos y redes administrativas.
Sociedad
La sociedad estaba jerarquizada alrededor de la corte, los funcionarios, los templos, los especialistas y las comunidades agrícolas. Las tablillas documentan también trabajadores dependientes, esclavos y grandes contingentes movilizados por instituciones estatales.
Política y poder
Los reyes de Ur III concentraron el poder y dividieron el territorio en provincias administradas por gobernadores. Una burocracia muy desarrollada registraba cosechas, rebaños, salarios, trabajadores y movimientos de mercancías mediante miles de tablillas cuneiformes.
Economía
La economía combinaba agricultura de regadío, ganadería, talleres y redistribución estatal. Los registros muestran una administración minuciosa de recursos y mano de obra. El comercio exterior aportaba materias primas que no estaban disponibles en el sur.
Religión y creencias
El poder real se legitimaba mediante la relación con los dioses de las ciudades sumerias. Los grandes zigurats y templos funcionaban como centros de culto y como instituciones económicas.
Cultura
El sumerio mantuvo un enorme prestigio cultural y administrativo, mientras el acadio tenía una presencia creciente. Himnos, textos escolares, listas léxicas y composiciones religiosas muestran una tradición literaria sofisticada.
Ciencia y tecnología
La administración produjo una enorme cantidad de documentación escrita. Los sistemas de pesos, medidas, calendarios y contabilidad alcanzaron gran precisión para las necesidades fiscales y económicas del Estado.
Consecuencias
La presión de pueblos y estados vecinos, junto con problemas políticos y económicos, debilitó el sistema. La caída de Ur III abrió paso a nuevas dinastías amorreas y a la posterior hegemonía de Babilonia.
Legado y transición
Ur III es una de las sociedades antiguas mejor conocidas gracias a su documentación administrativa. Sus tablillas permiten estudiar con un detalle excepcional la economía, la burocracia y la organización del trabajo en Mesopotamia.


