Contexto histórico

Nigeria alcanzó la independencia del Reino Unido el 1 de octubre de 1960 como una federación que agrupaba a una enorme diversidad étnica y religiosa, con el islam predominante en el norte y el cristianismo y las religiones tradicionales más extendidas en el sur, una diversidad heredada de fronteras coloniales trazadas sin atender a las realidades locales.

Sociedad

La sociedad de Nigeria estuvo formada por grupos con distintas funciones, derechos, obligaciones y formas de vida.

Política y poder

Tras la guerra civil, Nigeria atravesó décadas de inestabilidad política con sucesivos golpes y gobiernos militares, hasta una transición hacia un régimen civil democrático más estable desde 1999.

Economía

El descubrimiento y explotación de petróleo desde los años cincuenta convirtió a Nigeria en uno de los mayores productores mundiales y en la mayor economía de África, aunque la dependencia de los hidrocarburos ha generado notables desigualdades, corrupción y persistentes tensiones en la región productora del delta del Níger.

Religión y creencias

Las creencias, cultos y prácticas religiosas de su entorno influyeron en la vida social y en la legitimidad política.

Guerras y conflictos

Las tensiones étnicas y regionales desembocaron en 1967 en la secesión de la región oriental, mayoritariamente igbo, que se proclamó república independiente de Biafra, desencadenando una guerra civil (1967-1970) extremadamente sangrienta, agravada por un bloqueo que provocó una hambruna masiva y causó hasta dos millones de muertos antes de la derrota final de Biafra.

Cultura

La cultura de Nigeria se expresó en sus lenguas, costumbres, conocimientos, arte y formas de organización.

Legado y transición

Nigeria se ha consolidado como el país más poblado de África y una potencia regional decisiva en África occidental, aunque enfrenta desafíos persistentes de seguridad, entre ellos la insurgencia yihadista de Boko Haram en el noreste del país desde 2009.