Contexto histórico

La revolución digital comenzó con la expansión de la informática y los circuitos integrados durante la segunda mitad del siglo XX y se aceleró con Internet, la telefonía móvil y la computación en la nube.

Cronología

Décadas de 1970-1980: expansión de la informática personal. 1989-1991: creación y apertura de la World Wide Web. Década de 1990: expansión comercial de Internet. Década de 2000: redes sociales y banda ancha. Década de 2010: teléfonos inteligentes y computación en la nube. Década de 2020: expansión de la inteligencia artificial generativa.

Desarrollo

La creación de redes informáticas, la World Wide Web a comienzos de los años noventa, los buscadores, las plataformas digitales y los teléfonos inteligentes transformaron la circulación de información y la comunicación. En el siglo XXI se añadieron redes sociales, grandes centros de datos e inteligencia artificial.

Sociedad

La comunicación instantánea y el acceso masivo a información transformaron educación, trabajo, relaciones sociales y participación política. También aumentaron problemas como la desinformación, la vigilancia digital, la brecha de acceso y la dependencia de grandes plataformas.

Política y poder

Los Estados comenzaron a considerar los datos, las redes y la ciberseguridad cuestiones estratégicas. La regulación de plataformas, privacidad, inteligencia artificial y competencia tecnológica se convirtió en un asunto central de la política contemporánea.

Economía

La digitalización creó nuevas industrias y modelos empresariales y modificó sectores tradicionales como banca, comercio, medios, transporte y manufactura. La economía de plataformas y los datos se convirtieron en activos estratégicos.

Ciencia y tecnología

Los microprocesadores, Internet, las redes móviles, la computación distribuida y el aprendizaje automático ampliaron de forma extraordinaria la capacidad de procesar, almacenar y transmitir información.

Consecuencias

La digitalización aceleró la globalización y modificó profundamente la producción, la comunicación y la vida cotidiana, al mismo tiempo que generó nuevos riesgos económicos, sociales y políticos.

Legado y transición

La revolución digital constituye una de las transformaciones tecnológicas fundamentales de la Edad Contemporánea y sigue desarrollándose.