Contexto histórico
El 1 de octubre de 1949, Mao Zedong proclamó en Pekín la fundación de la República Popular China tras la derrota del gobierno nacionalista del Kuomintang en la guerra civil china, que se replegó a la isla de Taiwán. El nuevo régimen instauró un Estado socialista de partido único bajo el liderazgo del Partido Comunista de China.
Cronología
1949: proclamación de la República Popular. 1950-1953: intervención en la Guerra de Corea. 1958-1962: Gran Salto Adelante y hambruna. 1966-1976: Revolución Cultural. 1976: muerte de Mao. 1978: inicio de las reformas de Deng Xiaoping. 1989: represión de Tiananmén. 2001: ingreso en la Organización Mundial del Comercio. 2012: llegada al poder de Xi Jinping.
Desarrollo
El Gran Salto Adelante (1958-1962), un intento de acelerada colectivización e industrialización rural, provocó una de las mayores hambrunas de la historia, con decenas de millones de muertos. La Revolución Cultural (1966-1976), lanzada por Mao para reafirmar su autoridad y purgar a supuestos elementos "burgueses" del partido y la sociedad, generó una enorme violencia política, la persecución de intelectuales y profesionales, y un grave retroceso educativo y económico. Tras la muerte de Mao en 1976 y la caída de la llamada "Banda de los Cuatro", Deng Xiaoping inició en 1978 las reformas de apertura económica ("reforma y apertura"), que introdujeron mecanismos de mercado, zonas económicas especiales y una progresiva integración en la economía mundial.
Sociedad
El régimen ha mantenido un estricto control político y una limitada libertad civil, ejemplificados en la violenta represión de las protestas prodemocráticas de la plaza de Tiananmén en junio de 1989, mientras la sociedad experimentaba una intensa urbanización y una creciente, aunque desigual, prosperidad material desde los años noventa.
Política y poder
Bajo Mao Zedong (1949-1976), China vivió un periodo de radicalismo revolucionario, con la colectivización agraria, la nacionalización de la industria y campañas políticas masivas de movilización popular. Tras la muerte de Mao, Deng Xiaoping se impuso como líder de facto desde 1978 e impulsó una profunda reorientación pragmática que combinó el mantenimiento del monopolio político del Partido Comunista con una progresiva apertura económica.
Economía
Las reformas iniciadas en 1978 desmantelaron gradualmente la agricultura colectivizada, permitieron la iniciativa privada y la inversión extranjera, y convirtieron a China en la gran fábrica manufacturera del mundo, con tasas de crecimiento sostenidas durante décadas que sacaron de la pobreza extrema a varios cientos de millones de personas y la transformaron en la segunda economía mundial.
Religión y creencias
Las creencias y prácticas religiosas de su entorno influyeron en la legitimidad política, las costumbres y la cultura.
Guerras y conflictos
China intervino en la Guerra de Corea (1950-1953) apoyando a Corea del Norte frente a las fuerzas de la ONU lideradas por Estados Unidos, mantuvo un conflicto fronterizo con la Unión Soviética a finales de los años sesenta y con India en 1962, y libró una breve guerra con Vietnam en 1979.
Cultura
La cultura de China bajo Mao Zedong se expresó en sus lenguas, costumbres, conocimientos, arte y formas de organización.
Ciencia y tecnología
China desarrolló armamento nuclear propio desde 1964 y ha impulsado desde el cambio de siglo un ambicioso programa espacial y una notable inversión en tecnología, telecomunicaciones e inteligencia artificial, convirtiéndose en un actor tecnológico de primer nivel mundial.
Personajes históricos
Mao Zedong dominó la fundación y las primeras tres décadas del régimen; Zhou Enlai fue primer ministro y figura clave de la diplomacia china; Deng Xiaoping dirigió las reformas económicas desde 1978; Xi Jinping, en el poder desde 2012, ha reforzado el control centralizado del partido y proyectado una política exterior más asertiva.
Consecuencias
Las reformas posteriores a 1978 transformaron radicalmente la economía y permitieron décadas de rápido crecimiento, urbanización y aumento de la influencia internacional de China.
Legado y transición
La República Popular China ha pasado de ser un país agrario devastado por décadas de guerra a convertirse en la segunda economía y una de las dos grandes superpotencias del mundo contemporáneo, si bien mantiene un sistema político autoritario de partido único y conserva sin resolver el litigio sobre el estatuto de Taiwán.


