Contexto histórico

La revolución iraní de 1979 alteró el equilibrio regional y preocupó al gobierno iraquí de Saddam Hussein, mientras persistían disputas fronterizas.

Cronología

Septiembre de 1980: invasión iraquí. 1982: Irán recupera gran parte de su territorio. 1984–1988: guerra de petroleros y ataques a ciudades. 1988: alto el fuego.

Causas

Irak buscó aprovechar la debilidad inicial de Irán y revisar la frontera del Shatt al-Arab; también influyeron la rivalidad regional y el temor al impacto de la revolución iraní.

Desarrollo

Irak invadió Irán en septiembre de 1980, pero la ofensiva fue contenida. La guerra continuó durante años con ofensivas terrestres, ataques a ciudades y una guerra de petroleros en el Golfo.

Sociedad

La guerra causó cientos de miles de muertos y heridos, desplazamientos y un fuerte impacto social.

Política y poder

Irak recibió apoyo de varios Estados árabes y asistencia internacional, mientras Irán quedó progresivamente aislado.

Economía

El conflicto devastó infraestructuras y producción petrolera y provocó enormes costes financieros para ambos países.

Guerras y conflictos

Ambos bandos emplearon misiles contra ciudades y se utilizaron armas químicas, especialmente por parte de Irak, también contra población kurda.

Consecuencias

La guerra terminó sin un vencedor decisivo y dejó a ambos países profundamente debilitados.

Legado y transición

El conflicto alteró el equilibrio de Oriente Próximo y precedió a la invasión iraquí de Kuwait.