Contexto histórico

Irán vivía desde 1941 bajo la monarquía del sah Mohammad Reza Pahleví, un régimen autoritario, aliado de Estados Unidos durante la Guerra Fría, que impulsó una modernización acelerada y occidentalizante (la llamada "Revolución Blanca") pero que reprimía duramente a la oposición política a través de su policía secreta, la SAVAK, y generaba un creciente descontento social por la desigualdad económica y la percepción de dependencia extranjera.

Cronología

1979: caída del sah y proclamación de la República Islámica. 1979-1981: crisis de los rehenes en la embajada estadounidense. 1980-1988: guerra Irán-Irak. 1989: muerte de Jomeiní. Años 2000-2010: escalada de tensión internacional por el programa nuclear iraní. 2015: acuerdo nuclear con las grandes potencias (JCPOA). 2018: retirada de Estados Unidos del acuerdo.

Causas

El descontento acumulado por el autoritarismo del sah, la desigualdad económica pese al auge petrolero, la occidentalización cultural percibida como una amenaza a los valores islámicos y nacionales, y el liderazgo religioso y político del ayatolá Ruhollah Jomeiní, exiliado desde 1964, confluyeron en un movimiento revolucionario de masas que combinó a sectores religiosos, izquierdistas y liberales.

Desarrollo

Tras meses de protestas y huelgas masivas, el sah abandonó el país en enero de 1979, y Jomeiní regresó del exilio para liderar la revolución. Un referéndum aprobó en abril de 1979 la instauración de una República Islámica, y una nueva Constitución estableció un sistema político híbrido, con instituciones formalmente republicanas (presidente y Parlamento electos) subordinadas a la autoridad suprema de un líder religioso, el Guía Supremo, cargo que ocupó Jomeiní hasta su muerte en 1989 y desde entonces el ayatolá Alí Jamenei.

Política y poder

El sistema político iraní combina elecciones periódicas para la presidencia y el Parlamento con un extenso aparato de control clerical, encarnado en el Consejo de Guardianes, que puede vetar candidaturas y leyes, y en la autoridad última del Guía Supremo sobre las fuerzas armadas, la política exterior y el poder judicial.

Economía

La economía iraní, fuertemente dependiente de las exportaciones de petróleo, ha sufrido el impacto de sanciones internacionales impuestas de forma intermitente desde la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense (1979-1981) y, de manera mucho más severa, a raíz de su programa nuclear desde la década de 2000, lo que ha generado periodos de fuerte inflación y dificultades de acceso a mercados internacionales.

Religión y creencias

El régimen se fundamenta en la doctrina chiita del "velayat-e faqih" (tutela del jurista islámico), formulada por Jomeiní, según la cual la autoridad política suprema debe corresponder a un experto religioso cualificado mientras se aguarda el retorno del Imán oculto, una innovación doctrinal significativa dentro de la tradición chiita.

Guerras y conflictos

Irán libró una larga y muy costosa guerra con el Irak de Sadam Husein entre 1980 y 1988, iniciada por la invasión iraquí, que causó varios cientos de miles de muertos en ambos bandos sin apenas modificar las fronteras previas. Desde entonces, Irán ha mantenido una influencia regional creciente a través de milicias y aliados chiitas en Líbano, Irak, Siria y Yemen.

Personajes históricos

El ayatolá Ruhollah Jomeiní lideró la revolución y fue el primer Guía Supremo; su sucesor, el ayatolá Alí Jamenei, ocupa el cargo desde 1989; entre los presidentes destacaron Akbar Hashemi Rafsanjani, Mohammad Jatamí (asociado a un periodo de mayor apertura reformista) y Mahmud Ahmadineyad, de perfil más confrontacional en política exterior.

Legado y transición

La revolución de 1979 supuso el primer gran ejemplo contemporáneo de un Estado organizado explícitamente en torno al islamismo político, con una enorme influencia en los movimientos islamistas de todo el mundo musulmán, y convirtió a Irán en un actor central, y con frecuencia en conflicto con Occidente, en la política de Oriente Próximo hasta la actualidad.