Contexto histórico
La Primera Revolución Industrial se inició en Gran Bretaña durante la segunda mitad del siglo XVIII y se extendió gradualmente a otras regiones. Su aparición combinó recursos de carbón e hierro, mercados, capital, instituciones, redes comerciales y una agricultura capaz de sostener una población creciente.
Cronología
Décadas de 1760-1780: aceleración de la mecanización textil. 1769: patente de Watt para una mejora decisiva de la máquina de vapor. Finales del siglo XVIII: expansión de la siderurgia con coque y vapor. Primeras décadas del XIX: expansión fabril y ferroviaria. Mediados del XIX: difusión de la industrialización fuera de Gran Bretaña.
Causas
No fue producto de un único invento. La demanda de textiles, la disponibilidad de carbón, la mecanización previa, la expansión comercial y financiera y determinadas condiciones institucionales favorecieron la inversión en nuevas tecnologías y formas de producción.
Desarrollo
La mecanización comenzó especialmente en el algodón y se extendió a la siderurgia, la minería y el transporte. La máquina de vapor permitió independizar parte de la producción de las fuentes tradicionales de energía y el sistema fabril concentró capital, maquinaria y trabajadores.
Sociedad
La industrialización aceleró la urbanización y creó una amplia clase obrera asalariada. Las primeras ciudades industriales sufrieron hacinamiento, contaminación, accidentes y jornadas muy largas, aunque las condiciones variaron según sector y momento.
Economía
La producción mecanizada aumentó enormemente la productividad y redujo costes de determinados bienes. Gran Bretaña construyó una economía industrial orientada a mercados nacionales y mundiales, mientras el proceso se difundía después por Europa y Norteamérica.
Ciencia y tecnología
La hiladora Jenny, las máquinas de Arkwright y Crompton, las mejoras de Watt y los avances en siderurgia y transporte fueron hitos del proceso. La innovación pasó a estar cada vez más vinculada a empresas, ingenieros y mercados.
Consecuencias
La industrialización transformó las relaciones entre campo y ciudad, multiplicó la producción y alteró la distribución de la población y la riqueza. También generó nuevos conflictos laborales y contribuyó a la expansión mundial de economías industriales y de relaciones comerciales desiguales.
Legado y transición
La Primera Revolución Industrial inauguró una transformación económica de alcance mundial y estableció muchas de las bases materiales de la sociedad urbana e industrial contemporánea.


