Contexto histórico
La República Federativa Socialista de Yugoslavia empezó a desintegrarse a finales de la década de 1980, en un contexto de crisis económica, debilitamiento del sistema comunista y ascenso de nacionalismos enfrentados. Tras la muerte de Josip Broz Tito en 1980, la federación perdió parte de los mecanismos políticos que habían mantenido cohesionadas sus seis repúblicas y dos provincias autónomas.
Cronología
1991: independencia de Eslovenia y Croacia. 1992: independencia de Bosnia y Herzegovina y comienzo de la guerra bosnia. 1995: Srebrenica y Acuerdos de Dayton. 1998–1999: guerra de Kosovo. 1999: intervención de la OTAN. 2001: conflicto de Macedonia y Acuerdo de Ohrid.
Causas
Las tensiones entre proyectos políticos y nacionales distintos, la crisis económica, la pérdida de legitimidad del sistema federal y el auge de dirigentes nacionalistas favorecieron la ruptura. En 1991 Eslovenia y Croacia declararon la independencia, seguidas por Macedonia y posteriormente Bosnia y Herzegovina, mientras Serbia y fuerzas serbias defendían una estructura yugoslava dominada por Belgrado.
Desarrollo
La Guerra de los Diez Días en Eslovenia fue breve, pero en Croacia el conflicto se prolongó entre 1991 y 1995. En Bosnia y Herzegovina, la guerra de 1992–1995 enfrentó a bosnios, serbios y croatas y estuvo marcada por asedios, expulsiones y matanzas. Los Acuerdos de Dayton de 1995 pusieron fin al conflicto bosnio. La guerra de Kosovo de 1998–1999 terminó tras la intervención de la OTAN y la retirada de las fuerzas serbias.
Sociedad
Las guerras provocaron cientos de miles de muertos y heridos, millones de desplazados y una profunda transformación demográfica de varias regiones. La limpieza étnica y la destrucción de comunidades mixtas dejaron una huella duradera en Bosnia, Croacia y Kosovo.
Política y poder
La comunidad internacional impuso sanciones a la República Federal de Yugoslavia y promovió negociaciones y acuerdos de paz. La ONU creó tribunales para juzgar crímenes cometidos durante las guerras, especialmente el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.
Guerras y conflictos
Los conflictos combinaron operaciones militares convencionales, artillería, asedios y campañas de limpieza étnica. El sitio de Sarajevo y la masacre de Srebrenica de julio de 1995 se convirtieron en símbolos de la violencia del conflicto bosnio. En Kosovo, los combates entre fuerzas yugoslavas/serbias y el Ejército de Liberación de Kosovo precedieron a la campaña aérea de la OTAN.
Consecuencias
Yugoslavia dejó de existir como federación socialista y su territorio quedó dividido en varios Estados independientes. Serbia y Montenegro mantuvieron una unión hasta 2006, mientras Kosovo proclamó su independencia en 2008, reconocida por numerosos Estados pero no por Serbia ni por todos los miembros de la comunidad internacional.
Legado y transición
Las guerras yugoslavas transformaron definitivamente el mapa político de los Balcanes y dejaron cuestiones territoriales, institucionales y de memoria histórica que continúan influyendo en la región.


