Contexto histórico
Irak estaba sometido a sanciones internacionales desde la Guerra del Golfo de 1991 y mantenía una relación muy conflictiva con Estados Unidos y el Reino Unido. Tras el 11-S, la administración de George W. Bush vinculó la seguridad internacional con la amenaza potencial de Estados considerados hostiles.
Cronología
20 de marzo de 2003: invasión. Abril de 2003: caída de Bagdad. Diciembre de 2003: captura de Saddam Hussein. 2005: Constitución y elecciones. 2007: aumento de tropas estadounidenses. 2011: retirada de las tropas estadounidenses. 2014: expansión del Estado Islámico en Irak.
Causas
Estados Unidos y sus aliados justificaron la invasión principalmente por la supuesta existencia de armas de destrucción masiva y por la amenaza que, según Washington, representaba el régimen de Saddam Hussein. Las inspecciones internacionales no habían confirmado esas armas y posteriormente no se encontraron arsenales operativos de ese tipo.
Desarrollo
La invasión comenzó el 20 de marzo de 2003. Bagdad cayó en abril y Saddam Hussein fue derrocado. La ocupación posterior desencadenó una insurgencia cada vez más intensa, violencia sectaria y una profunda crisis política.
Sociedad
Millones de personas sufrieron desplazamientos, pérdida de familiares y deterioro de servicios e infraestructuras. La violencia afectó especialmente a las relaciones entre comunidades suníes, chiíes y kurdas.
Política y poder
La administración de ocupación disolvió el ejército iraquí y emprendió una profunda reestructuración del Estado. La Constitución de 2005 estableció un sistema federal y parlamentario, pero las tensiones entre comunidades y partidos dificultaron la estabilización política.
Guerras y conflictos
La guerra pasó de una campaña convencional breve a una insurgencia contra las fuerzas ocupantes y el nuevo gobierno iraquí. A partir de 2006 la violencia sectaria alcanzó niveles extremos. Estados Unidos reforzó sus tropas en 2007 y comenzó una retirada progresiva que culminó en 2011.
Consecuencias
La ausencia de armas de destrucción masiva dañó la credibilidad de las justificaciones de la invasión. La inestabilidad posterior contribuyó al crecimiento de grupos yihadistas, incluido el Estado Islámico, que conquistó grandes territorios de Irak y Siria desde 2014.
Legado y transición
La guerra modificó profundamente el equilibrio de poder de Oriente Medio y se convirtió en uno de los acontecimientos más controvertidos de la política internacional de comienzos del siglo XXI.


