Contexto histórico
La República Checa surgió el 1 de enero de 1993 tras la disolución pacífica de Checoslovaquia, conocida como el divorcio de terciopelo.
Cronología
1993: independencia. 1999: ingreso en la OTAN. 2004: ingreso en la Unión Europea. 2013: primeras elecciones presidenciales directas.
Desarrollo
Durante los años noventa pasó de una economía planificada a una economía de mercado mediante privatizaciones y liberalización. La transición política estuvo marcada por la consolidación de instituciones democráticas y por el papel de Václav Havel.
Sociedad
La sociedad experimentó una profunda transformación después de 1989, con pluralismo político, libertad de asociación y cambios en el mercado laboral. Persisten diferencias entre Praga y regiones menos desarrolladas.
Política y poder
Es una república parlamentaria. Ingresó en la OTAN en 1999 y en la Unión Europea en 2004, consolidando su orientación euroatlántica.
Economía
La industria, especialmente la automoción, la ingeniería y la maquinaria, siguió siendo fundamental, mientras Praga desarrolló un importante sector de servicios y turismo.
Cultura
La apertura posterior al comunismo favoreció una mayor integración cultural con Europa. La literatura, el cine, las artes y las instituciones culturales checas desarrollaron una intensa proyección internacional.
Ciencia y tecnología
El país mantiene una sólida tradición científica e industrial y participa en redes europeas de investigación, con especial presencia en ingeniería, automoción, electrónica y tecnologías avanzadas.
Personajes históricos
Václav Havel fue la figura más representativa de la transición democrática; Václav Klaus desempeñó un papel central en la transformación económica y posteriormente fue presidente.
Consecuencias
La creación del Estado checo permitió desarrollar instituciones propias y completar su integración política y económica en Europa.
Legado y transición
La República Checa es uno de los casos más consolidados de transición poscomunista de Europa central.


