Contexto histórico

El marxismo surgió en el siglo XIX a partir de los trabajos de Karl Marx y Friedrich Engels y analizó la historia mediante las relaciones de producción y el conflicto entre clases sociales.

Cronología

1848: publicación del Manifiesto Comunista. 1864: Primera Internacional. 1871: Comuna de París. 1889: Segunda Internacional. 1917: Revolución Rusa. Siglo XX: expansión de partidos comunistas y diferentes interpretaciones del marxismo.

Sociedad

El análisis marxista situó a la burguesía y al proletariado industrial en el centro de la sociedad capitalista, destacando la explotación, la desigual distribución de la riqueza y los conflictos derivados de la propiedad de los medios de producción.

Política y poder

Marx y Engels defendieron la organización política de la clase trabajadora y plantearon la superación del capitalismo mediante una transformación revolucionaria de las relaciones de propiedad. Posteriormente surgieron corrientes marxistas muy diversas, desde la socialdemocracia hasta el leninismo.

Economía

Marx analizó el capitalismo mediante conceptos como mercancía, trabajo asalariado, plusvalor, acumulación y concentración de capital. Su crítica pretendía explicar las crisis y contradicciones del sistema y las condiciones de la clase trabajadora.

Religión y creencias

Las creencias y prácticas religiosas de su entorno influyeron en la legitimidad política, las costumbres y la cultura.

Guerras y conflictos

Las organizaciones socialistas y posteriormente comunistas participaron en huelgas, revoluciones y conflictos políticos. El marxismo influyó de forma decisiva en la Revolución Rusa de 1917 y en numerosos movimientos revolucionarios del siglo XX.

Consecuencias

El marxismo transformó el pensamiento político y social, impulsó movimientos obreros y partidos socialistas y comunistas y generó uno de los principales marcos intelectuales para analizar el capitalismo y la desigualdad.

Legado y transición

Sus conceptos siguen influyendo en la historiografía, la sociología, la economía política y los movimientos sociales, aunque las experiencias de los Estados que se proclamaron marxistas produjeron interpretaciones y resultados muy diversos.