Contexto histórico

El Reino de Grecia impulsó durante el siglo XIX y comienzos del XX una política nacionalista orientada a incorporar territorios con población griega, conocida como la Megali Idea.

Territorio y geografía

Grecia amplió su territorio mediante las guerras balcánicas, incorporando Macedonia, Epiro, Creta y otras zonas.

Cronología

1897: guerra greco-turca. 1909: movimiento militar de Goudi. 1912–1913: guerras balcánicas y gran expansión territorial. 1914: Grecia permanece inicialmente neutral.

Sociedad

La identidad nacional griega se reforzó mediante educación, ejército y proyectos de integración de las nuevas regiones.

Política y poder

La monarquía coexistió con un sistema parlamentario y fuertes rivalidades entre corrientes políticas. Eleftherios Venizelos se convirtió en el principal dirigente reformista y expansionista.

Economía

La economía combinaba agricultura, comercio marítimo y una importante emigración. Atenas y El Pireo crecieron como centros urbanos y comerciales.

Religión y creencias

La independencia griega estuvo estrechamente ligada a la identidad religiosa ortodoxa del pueblo griego frente al dominio otomano musulmán, y la Iglesia ortodoxa griega, declarada autocéfala en 1833 poco después de la independencia, se convirtió en un pilar fundamental de la identidad nacional del nuevo Estado.

Guerras y conflictos

Grecia participó en la guerra greco-turca de 1897 y en las guerras balcánicas de 1912–1913, que ampliaron considerablemente el territorio del reino.

Cultura

El nuevo reino promovió activamente la recuperación y exaltación de la herencia de la Grecia clásica como fundamento de la identidad nacional moderna, un proyecto cultural conocido como la "idea helénica", visible en la elección de Atenas como capital y en un intenso movimiento de recuperación arqueológica y lingüística (incluida la disputa entre el griego culto "katharévusa" y el griego popular "dimotikí").

Personajes históricos

Jorge I y Eleftherios Venizelos fueron las principales figuras políticas de la etapa.

Consecuencias

Las guerras balcánicas transformaron el tamaño y la composición del Estado griego y aumentaron sus tensiones con el Imperio otomano.

Legado y transición

La expansión territorial de esta etapa definió buena parte de las fronteras de la Grecia moderna.