Contexto histórico

El nombramiento presidencial, la persecución de opositores y la Ley Habilitante permitieron la destrucción del sistema democrático.

Cronología

1930: fuerte avance electoral del NSDAP. Enero de 1933: Hitler es nombrado canciller. Febrero-marzo: incendio del Reichstag y Ley Habilitante. Julio: partido único. 1934: Noche de los Cuchillos Largos y muerte de Hindenburg; Hitler asume el poder absoluto.

Causas

El ascenso nazi se apoyó en la crisis de la República de Weimar, el impacto de la Gran Depresión, el rechazo al Tratado de Versalles, el nacionalismo alemán y una intensa propaganda. El NSDAP consiguió apoyo electoral creciente y fue respaldado por sectores conservadores que creyeron poder utilizar a Hitler para estabilizar el sistema contra la izquierda.

Desarrollo

Hitler fue nombrado canciller el 30 de enero de 1933. Tras el incendio del Reichstag y la aprobación de la Ley Habilitante en marzo, el régimen desmanteló rápidamente las libertades y la competencia política. Los partidos fueron prohibidos, los sindicatos independientes eliminados y Alemania quedó convertida en una dictadura de partido único.

Sociedad

El régimen intentó controlar la educación, la juventud, la cultura y la vida asociativa. Las Leyes de Núremberg de 1935 privaron a los judíos de derechos de ciudadanía y consolidaron la persecución racial que posteriormente desembocaría en el Holocausto.

Política y poder

La dictadura nazi combinó represión policial, propaganda, control institucional y movilización política. En 1934, tras la Noche de los Cuchillos Largos y la muerte de Hindenburg, Hitler concentró las funciones de jefe de Estado y de gobierno como Führer.

Economía

El desempleo disminuyó mediante gasto público, rearme y obras de infraestructura, pero la economía quedó progresivamente orientada a la preparación militar y a la autosuficiencia estratégica. La recuperación se produjo dentro de una dictadura que suprimió derechos laborales y libertad sindical.

Personajes históricos

Adolf Hitler dirigió el NSDAP; Paul von Hindenburg era presidente de la República cuando Hitler fue nombrado canciller. Joseph Goebbels dirigió la propaganda nazi y Hermann Göring desempeñó un papel central en el aparato político y económico del régimen.

Consecuencias

La desaparición de la democracia alemana permitió una dictadura totalitaria basada en el racismo, el antisemitismo y el expansionismo. El rearme y la política exterior agresiva del régimen contribuyeron decisivamente al camino hacia la Segunda Guerra Mundial.