Contexto histórico

La política de apaciguamiento pretendía evitar una guerra europea, pero la posterior ocupación alemana del resto de Checoslovaquia mostró sus límites.

Cronología

Septiembre de 1938: crisis de los Sudetes. 29–30 de septiembre: Conferencia de Múnich. Octubre: ocupación alemana de los Sudetes. Marzo de 1939: ocupación alemana de Bohemia y Moravia.

Causas

La crisis se centró en los Sudetes, región de Checoslovaquia con una importante población germanoparlante. Hitler exigió su incorporación a Alemania, presentando la reivindicación como defensa de la autodeterminación, mientras perseguía en realidad una política de expansión territorial.

Desarrollo

En septiembre de 1938, Alemania, Italia, Reino Unido y Francia negociaron en Múnich la cesión de los Sudetes a Alemania sin la participación efectiva del gobierno checoslovaco. El acuerdo se presentó como una solución para evitar la guerra, pero no resolvió la expansión alemana.

Política y poder

Neville Chamberlain y Édouard Daladier aceptaron la cesión territorial, mientras Benito Mussolini actuó como mediador y Hitler obtuvo una importante concesión. La Unión Soviética quedó al margen de la negociación.

Guerras y conflictos

La crisis terminó sin combate directo entre las grandes potencias, pero la pérdida de las fortificaciones fronterizas debilitó militarmente a Checoslovaquia. En marzo de 1939 Alemania ocupó el resto de Bohemia y Moravia, demostrando que las exigencias nazis no se limitaban a la población alemana.

Consecuencias

Múnich es uno de los principales ejemplos de la política de apaciguamiento. El acuerdo no evitó la guerra y debilitó a Checoslovaquia, aunque también dio a Reino Unido y Francia un breve margen adicional para acelerar su preparación militar.