Contexto histórico
La Revolución Xinhai de 1911 puso fin a más de dos mil años de gobierno imperial en China al derrocar a la dinastía Qing, dando paso a la proclamación de la República en enero de 1912 bajo la presidencia provisional de Sun Yat-sen, fundador del movimiento nacionalista Kuomintang (KMT). Sin embargo, el poder efectivo pasó pronto al general Yuan Shikai, y su muerte en 1916 abrió una larga etapa de fragmentación política.
Cronología
1911-1912: Revolución Xinhai y proclamación de la República. 1916: muerte de Yuan Shikai e inicio de la era de los señores de la guerra. 1919: Movimiento del Cuatro de Mayo. 1921: fundación del Partido Comunista Chino. 1926-1928: Expedición del Norte. 1927: ruptura Kuomintang-comunistas y comienzo de la guerra civil. 1931: invasión japonesa de Manchuria. 1934-1935: la Larga Marcha comunista. 1937-1945: guerra sino-japonesa. 1945-1949: reanudación y desenlace de la guerra civil.
Sociedad
China vivió durante este periodo profundas transformaciones intelectuales y sociales, simbolizadas por el Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, que impulsó el rechazo al confucianismo tradicional, la modernización cultural y educativa, y la difusión de nuevas ideologías, entre ellas el marxismo, que llevaría a la fundación del Partido Comunista Chino en 1921. Al mismo tiempo, la mayoría de la población rural siguió sufriendo pobreza extrema, hambrunas periódicas e inestabilidad provocada por los conflictos militares.
Política y poder
Entre 1916 y 1928, conocido como la "era de los señores de la guerra", el país quedó dividido entre numerosos caudillos militares regionales que controlaban provincias o regiones enteras con ejércitos propios, mientras el gobierno central en Pekín tenía una autoridad muy limitada. El Kuomintang, reorganizado por Sun Yat-sen y, tras su muerte en 1925, dirigido por Chiang Kai-shek, logró una reunificación parcial del país mediante la Expedición del Norte (1926-1928), estableciendo un gobierno nacionalista con capital en Nankín.
Economía
El desarrollo económico fue muy desigual: algunas ciudades costeras como Shanghái experimentaron una notable modernización industrial y financiera, mientras el interior rural permanecía dominado por estructuras agrarias tradicionales y una fiscalidad extractiva impuesta por los señores de la guerra. La guerra con Japón desde 1937 destruyó gran parte de la infraestructura industrial y provocó desplazamientos masivos de población hacia el interior.
Guerras y conflictos
El periodo estuvo marcado por conflictos casi constantes: las guerras entre señores de la guerra, la ruptura violenta entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China en 1927 (que dio inicio a una larga guerra civil), la invasión japonesa de Manchuria en 1931 y la creación del Estado títere de Manchukuo, y finalmente la guerra sino-japonesa a gran escala desde 1937, que causó millones de muertos civiles y militares, incluida la masacre de Nankín.
Cultura
El periodo republicano temprano fue una época de intensa efervescencia cultural, con la sustitución progresiva del chino clásico por la lengua vernácula en la literatura, el auge de la prensa y las universidades modernas, y un animado debate intelectual sobre cómo modernizar China preservando su identidad frente a la presión de las potencias extranjeras.
Personajes históricos
Sun Yat-sen es considerado el padre fundador de la República; Yuan Shikai encarnó el autoritarismo militar temprano; Chiang Kai-shek lideró el Kuomintang desde 1925 y dirigió la resistencia frente a Japón; Mao Zedong emergió durante este periodo como líder del movimiento comunista rival.
Consecuencias
El desgaste de la guerra contra Japón, la corrupción y la pérdida de apoyo popular del gobierno nacionalista, frente a la creciente fuerza organizativa y militar de los comunistas, condujeron a la derrota del Kuomintang en la guerra civil reanudada tras 1945.
Legado y transición
En 1949 los comunistas proclamaron la República Popular China en el continente, mientras el gobierno nacionalista de Chiang Kai-shek se replegó a la isla de Taiwán, donde la República de China ha continuado existiendo como entidad política diferenciada hasta la actualidad.


