Contexto histórico

Las Trece Colonias británicas de la costa atlántica de Norteamérica, pobladas desde el siglo XVII, desarrollaron durante el siglo XVIII asambleas representativas propias y una identidad política diferenciada, que entró en conflicto creciente con el Parlamento británico a raíz de los impuestos coloniales impuestos tras la costosa guerra de los Siete Años (1756-1763).

Cronología

1765: Ley del Timbre. 1773: motín del té de Boston. 1776: Declaración de Independencia. 1781: victoria en Yorktown. 1783: Tratado de París. 1787: Constitución federal. 1861-1865: Guerra Civil. 1865: abolición de la esclavitud.

Causas

Impuestos como la Ley del Timbre (1765) y las Leyes Townshend, aplicados sin representación colonial en el Parlamento británico ("no taxation without representation"), la matanza de Boston (1770) y el motín del té de Boston (1773) fueron radicalizando progresivamente a las colonias hasta la convocatoria del Primer Congreso Continental en 1774.

Desarrollo

La Declaración de Independencia fue aprobada el 4 de julio de 1776.

Sociedad

La sociedad estadounidense combinó desde sus orígenes ideales republicanos de libertad e igualdad con la esclavitud de la población afroamericana (abolida en 1865) y la expulsión y exterminio progresivo de los pueblos indígenas, contradicciones centrales de su historia que persistieron en formas de segregación racial hasta el movimiento por los derechos civiles del siglo XX.

Política y poder

El Segundo Congreso Continental aprobó la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, redactada principalmente por Thomas Jefferson, que proclamaba los derechos naturales a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Tras la independencia, los Artículos de la Confederación (1781) resultaron demasiado débiles para gobernar eficazmente, lo que llevó a la Convención de Filadelfia de 1787 a redactar la Constitución federal, en vigor desde 1789, que estableció una república presidencialista con separación de poderes, ampliada en 1791 con la Carta de Derechos (Bill of Rights).

Economía

La economía estadounidense se expandió durante el siglo XIX mediante la conquista y colonización del territorio hacia el oeste, la inmigración masiva europea y una rápida industrialización que la convirtió, hacia 1900, en la mayor economía industrial del mundo, superando a Gran Bretaña y Alemania.

Guerras y conflictos

La guerra de independencia (1775-1783) enfrentó a los colonos, apoyados desde 1778 por Francia y después España, contra Gran Bretaña; la victoria decisiva en Yorktown (1781) y el Tratado de París (1783) reconocieron la independencia estadounidense. Posteriormente, la Guerra Civil (1861-1865) entre la Unión y los estados confederados esclavistas del Sur puso fin a la esclavitud y consolidó la unidad nacional bajo Abraham Lincoln.

Cultura

El pensamiento político estadounidense, sintetizado en textos como El Federalista, desarrolló una influyente teoría del gobierno republicano, la separación de poderes y el federalismo, con una notable influencia en las constituciones liberales posteriores en todo el mundo, incluida América Latina.

Personajes históricos

George Washington lideró el ejército continental y fue el primer presidente; Thomas Jefferson redactó la Declaración de Independencia; Alexander Hamilton y James Madison fueron arquitectos decisivos de la Constitución federal y el sistema financiero nacional.

Consecuencias

La expansión territorial, la esclavitud y el desplazamiento de pueblos indígenas se convirtieron en problemas estructurales de la nueva república.

Legado y transición

Estados Unidos se convirtió en el siglo XX en la principal potencia económica, militar y cultural del mundo, y su modelo constitucional de república federal con separación de poderes ha influido profundamente en el constitucionalismo moderno de numerosos países.