Contexto histórico
La Primera República fue proclamada el 21 de septiembre de 1792, un día después de la victoria francesa en Valmy frente a las potencias absolutistas coaligadas, y tras la caída de la monarquía constitucional en el levantamiento popular del 10 de agosto de ese año, que asaltó las Tullerías y depuso a Luis XVI.
Cronología
Agosto de 1792: caída de la monarquía. Septiembre de 1792: proclamación de la República y victoria de Valmy. Enero de 1793: ejecución de Luis XVI. 1793-1794: el Terror. Julio de 1794: caída de Robespierre. 1795: Constitución del Directorio. Noviembre de 1799: golpe de Napoleón (18 de Brumario). 1804: proclamación del Imperio.
Desarrollo
La Convención Nacional, elegida por sufragio universal masculino, ejecutó a Luis XVI en enero de 1793, lo que precipitó la formación de una amplia coalición europea contra Francia. Ante la guerra exterior y la insurrección interna (la Vendée), el Comité de Salvación Pública, dominado por Maximilien Robespierre, instauró el Terror (1793-1794), un periodo de represión revolucionaria radical con miles de ejecuciones. La caída de Robespierre en el golpe del 9 Termidor (julio de 1794) dio paso a un régimen más moderado, el Directorio (1795-1799), que fue derrocado por el golpe de Estado de Napoleón Bonaparte el 18 de Brumario (noviembre de 1799), instaurando el Consulado.
Sociedad
La República abolió la esclavitud en las colonias francesas en 1794 (restablecida después por Napoleón en 1802, salvo en Haití), proclamó la igualdad civil de los ciudadanos varones y promovió una intensa politización popular a través de clubes revolucionarios como los jacobinos y los sans-culottes parisinos.
Política y poder
La República abolió los privilegios estamentales y proclamó la soberanía nacional y la igualdad jurídica de los ciudadanos, aunque atravesó una sucesión de regímenes internos cada vez más inestables: la Convención, el Terror jacobino, el Directorio y finalmente el Consulado napoleónico, que en 1804 pondría fin a la República al proclamar el Primer Imperio.
Economía
La Convención impuso controles de precios (la Ley del Máximo) para hacer frente a la escasez y la inflación provocadas por la guerra, y confiscó y vendió los bienes de la Iglesia y de los nobles emigrados, transformando profundamente la propiedad de la tierra en Francia.
Guerras y conflictos
Francia combatió sucesivas coaliciones de potencias europeas (Austria, Prusia, Gran Bretaña, España) que buscaban restaurar la monarquía francesa y frenar la difusión de las ideas revolucionarias; el ejército revolucionario, reorganizado mediante la leva en masa (1793), logró notables victorias que permitieron expandir las fronteras francesas y crear repúblicas satélites en Italia y los Países Bajos.
Cultura
El periodo introdujo un nuevo calendario republicano, promovió el culto cívico a la razón y la patria en sustitución del catolicismo oficial, y desarrolló una intensa cultura política de símbolos, himnos (La Marsellesa, 1792) y fiestas revolucionarias.
Personajes históricos
Maximilien Robespierre dominó el periodo del Terror; Georges Danton y Jean-Paul Marat fueron otras figuras destacadas de la Convención; Napoleón Bonaparte, ascendido como general durante las guerras revolucionarias, puso fin a la República con su golpe de 1799.
Legado y transición
La Primera República dejó un legado político decisivo: la idea de soberanía nacional, la igualdad jurídica y la movilización política de masas, junto con una compleja memoria histórica sobre el Terror que ha marcado los debates historiográficos y políticos sobre la Revolución francesa hasta la actualidad.


