Contexto histórico

Napoleón creó el Reino de Westfalia en 1807 tras la paz de Tilsit, con territorios tomados de Prusia y otros Estados alemanes, colocando en el trono a su hermano menor, Jérôme Bonaparte, con capital en Kassel.

Política y poder

El reino se concibió como un "Estado modelo" para difundir las instituciones napoleónicas en Alemania: aplicó el Código Civil francés, abolió la servidumbre y los privilegios feudales, y estableció una administración centralizada, aunque su gestión financiera fue notoriamente derrochadora.

Guerras y conflictos

El reino aportó tropas a las campañas napoleónicas y se derrumbó en 1813 tras la derrota francesa en la batalla de Leipzig, siendo repartido de nuevo entre Prusia y otros Estados alemanes en el Congreso de Viena.

Legado y transición

Pese a su corta existencia, introdujo por primera vez en varios territorios alemanes reformas legales igualitarias que, aunque revertidas parcialmente tras 1815, dejaron una huella en los debates posteriores sobre la modernización jurídica alemana.