Contexto histórico
El republicanismo defiende la soberanía popular y la sustitución de la monarquía por una república. En el mundo atlántico se convirtió en una corriente política central desde finales del siglo XVIII.
Desarrollo
Las revoluciones estadounidense y francesa difundieron modelos republicanos, aunque con diferencias sobre sufragio, propiedad y participación política. Durante el siglo XIX el republicanismo se extendió por Europa y América.
Política y poder
Los republicanos defendieron constituciones, representación y ciudadanía, pero hubo corrientes radicales, federales, democráticas y conservadoras. Su influencia creció con la ampliación del sufragio.
Economía
El republicanismo no implicaba un único modelo económico. Sus distintas corrientes defendieron desde la propiedad privada y el mercado hasta reformas sociales más amplias.
Personajes históricos
Giuseppe Mazzini, Thomas Jefferson, Maximilien Robespierre y otros pensadores y dirigentes estuvieron vinculados a tradiciones republicanas diferentes.
Consecuencias
Fue decisivo en la caída de varias monarquías y en la creación de repúblicas en Europa y América.
Legado y transición
El republicanismo es una de las principales tradiciones políticas de la modernidad y continúa presente en numerosos sistemas contemporáneos.


