Contexto histórico
Italia atravesaba una profunda crisis política y social después de la Primera Guerra Mundial. El fascismo había crecido mediante organizaciones paramilitares y violencia contra adversarios socialistas y sindicales.
Cronología
27 de octubre de 1922: comienza la movilización. 28 de octubre: crisis del Gobierno y negativa del rey a declarar el estado de sitio. 29 de octubre: Mussolini recibe el encargo de formar gobierno.
Causas
La debilidad de los gobiernos liberales, el temor de sectores conservadores a una revolución socialista, la conflictividad social y el crecimiento del Partido Nacional Fascista favorecieron la crisis de octubre de 1922.
Desarrollo
Entre el 27 y el 29 de octubre de 1922 miles de fascistas se movilizaron hacia Roma. La acción no constituyó una conquista militar de la capital: el rey Víctor Manuel III rechazó declarar el estado de sitio y encargó a Mussolini formar gobierno el 29 de octubre.
Sociedad
La movilización mostró la capacidad del fascismo para organizar a sectores de las clases medias y de otros grupos descontentos, aunque su acceso al poder dependió también de decisiones de las élites políticas y de la monarquía.
Política y poder
Mussolini llegó inicialmente al poder dentro del marco constitucional y formó un gobierno de coalición. En los años siguientes utilizó reformas legales, intimidación y violencia para destruir progresivamente el sistema parlamentario.
Personajes históricos
Benito Mussolini fue el dirigente fascista central. Italo Balbo, Emilio De Bono, Cesare Maria De Vecchi y Michele Bianchi formaron parte del liderazgo de la movilización fascista.
Consecuencias
La llegada de Mussolini al gobierno permitió al fascismo transformar progresivamente Italia en una dictadura.
Legado y transición
La Marcha sobre Roma se convirtió en uno de los acontecimientos emblemáticos del ascenso del fascismo europeo, aunque la toma del poder se produjo mediante una combinación de presión callejera, violencia política y mecanismos constitucionales.


