Contexto histórico
Tras llegar al poder en 1933, Hitler había construido rápidamente una dictadura, pero las SA, dirigidas por Ernst Röhm, reclamaban una transformación más radical y generaban inquietud entre el ejército y las élites conservadoras.
Cronología
30 de junio de 1934: comienzan las detenciones. 1–2 de julio: continúan las ejecuciones y detenciones. Agosto de 1934: tras la muerte de Hindenburg, Hitler fusiona las funciones de presidente y canciller.
Causas
Hitler buscaba eliminar a posibles rivales, tranquilizar a la Reichswehr y consolidar su posición antes de la muerte del presidente Hindenburg. Las tensiones entre las SA y el ejército facilitaron la justificación de la purga.
Desarrollo
Entre el 30 de junio y el 2 de julio de 1934, las SS y otras fuerzas del régimen arrestaron y asesinaron a dirigentes de las SA y a diversos enemigos políticos. Ernst Röhm fue ejecutado tras negarse a suicidarse.
Sociedad
La violencia política quedó integrada en el funcionamiento del régimen y mostró que la pertenencia a la propia estructura nazi no protegía necesariamente a sus miembros frente a la represión.
Política y poder
La operación demostró que el liderazgo nazi estaba dispuesto a utilizar el asesinato extrajudicial para resolver luchas internas. El ejército aceptó en gran medida el resultado y Hitler reforzó su autoridad.
Personajes históricos
Adolf Hitler ordenó la operación. Ernst Röhm fue su principal víctima. Heinrich Himmler y Reinhard Heydrich dirigieron las SS, mientras Hermann Göring participó en la represión.
Consecuencias
Hitler eliminó rivales dentro y fuera del movimiento nazi y obtuvo un mayor respaldo del ejército, facilitando la consolidación de su dictadura.
Legado y transición
La purga es un ejemplo fundamental del uso de la violencia estatal y extrajudicial en la consolidación del régimen nazi.


