Contexto histórico

El Gran Principado de Moscú se convirtió durante los siglos XIV y XV en el principal poder de las tierras rusas del noreste y terminó desplazando a otros centros de la Rus medieval.

Territorio y geografía

Su núcleo se encontraba en torno a Moscú y se expandió hacia principados vecinos, incorporando progresivamente ciudades como Nóvgorod en 1478.

Política y poder

Los príncipes de Moscú consolidaron su autoridad mediante alianzas, matrimonios, adquisición de territorios y relaciones con la Horda de Oro.

Economía

Agricultura, comercio fluvial, pieles, artesanía y tributos proporcionaron recursos. Moscú se benefició de su posición entre las rutas del noreste de Europa oriental.

Religión y creencias

La Iglesia ortodoxa fue un elemento central de legitimidad y Moscú se convirtió progresivamente en uno de los principales centros religiosos de la Rus.

Guerras y conflictos

La batalla de Kulikovo de 1380 simbolizó la resistencia frente a la Horda, aunque la dependencia tributaria no terminó de inmediato. Iván III rechazó el dominio de la Horda en 1480.

Legado y transición

La expansión moscovita creó la base territorial y política del posterior Estado ruso.