Contexto histórico

El Ilkanato fue el Estado mongol establecido en Irán e Irak por Hulagu en el siglo XIII. Su dominio conectó el mundo persa e islámico con el sistema imperial mongol.

Territorio y geografía

El ilkanato controló Irán, Irak, Anatolia oriental y el Cáucaso durante distintas etapas, mientras competía con la Horda de Oro, los mamelucos y otros poderes.

Sociedad

Mongoles, persas, turcos, armenios, cristianos, judíos y musulmanes formaron una sociedad plural. Los administradores persas tuvieron un papel destacado.

Política y poder

Los iljanes gobernaron mediante élites mongolas y funcionarios persas. Ghazan Khan impulsó reformas fiscales y administrativas y adoptó el Islam en 1295.

Economía

La agricultura de regadío, los impuestos, las rutas caravaneras y el comercio entre China, Asia Central, Persia y el Mediterráneo sostuvieron el Estado, aunque las guerras y la presión fiscal provocaron daños en algunas regiones.

Religión y creencias

El poder mongol pasó por etapas de pluralismo religioso antes de la conversión de Ghazan al Islam. Después se reforzó la legitimidad islámica de la dinastía.

Guerras y conflictos

El ilkanato combatió repetidamente contra los mamelucos de Egipto y la Horda de Oro, además de intervenir en Anatolia y el Cáucaso.

Legado y transición

Los iljanes impulsaron una síntesis entre tradiciones mongolas, persas e islámicas que influyó en los Estados de Irán posteriores.