Contexto histórico

El imperio timúrida surgió de las conquistas de Timur a finales del siglo XIV y se convirtió en una gran potencia de Asia Central, Irán y regiones vecinas.

Territorio y geografía

El núcleo se encontraba en Transoxiana, con Samarcanda como gran capital. En distintos momentos el poder se extendió por Irán, Afganistán, Mesopotamia y partes del Cáucaso y Anatolia.

Política y poder

Timur gobernó mediante una combinación de legitimidad dinástica, alianzas con linajes de la estepa y administración de ciudades y territorios conquistados. Tras su muerte, el imperio se fragmentó entre sus descendientes.

Economía

Agricultura de regadío, impuestos y comercio de la Ruta de la Seda sostuvieron las principales ciudades. Samarcanda recibió artesanos y especialistas procedentes de los territorios conquistados.

Guerras y conflictos

Las campañas de Timur derrotaron a potencias como los mamelucos, la Horda de Oro y los otomanos. Su victoria sobre Bayezid I en Ankara en 1402 alteró temporalmente el equilibrio de Anatolia.

Cultura

Samarcanda y Herat se convirtieron en grandes centros de arquitectura, literatura, astronomía y artes. Ulugh Beg destacó por su observatorio y sus trabajos astronómicos.

Legado y transición

La cultura timúrida influyó profundamente en Irán, Asia Central y el norte de la India, incluida la posterior tradición mogola.