Contexto histórico

El shogunato Ashikaga o Muromachi gobernó Japón desde 1336 hasta 1573, aunque su autoridad sobre los señores regionales fue desigual y se debilitó durante el periodo de guerras civiles.

Territorio y geografía

El poder del shogunato se extendía sobre las principales islas japonesas, pero el control efectivo dependía de alianzas y del equilibrio entre los daimios.

Política y poder

El shogun y la familia Ashikaga encabezaban una red de vasallaje y autoridades militares. Los gobernadores provinciales y señores regionales adquirieron una autonomía creciente.

Economía

Arroz, artesanía, comercio interno y comercio marítimo con China y Corea sostuvieron el periodo. Las ciudades y mercados crecieron en importancia.

Guerras y conflictos

La guerra de Ōnin (1467–1477) desencadenó una larga etapa de conflictos entre señores regionales conocida como periodo Sengoku.

Cultura

El budismo zen influyó en la cultura de las élites y se desarrollaron formas artísticas como el teatro Noh, la ceremonia del té y nuevas tradiciones de jardines y arquitectura.

Legado y transición

El periodo Muromachi fue decisivo para la cultura japonesa clásica tardomedieval y preparó la transformación política que condujo a la reunificación del siglo XVI.